La restauración de la Torre Mocha y su entorno en el Castillo de Alcalá de Guadaíra entra en su tramo decisivo. Según informa el Ayuntamiento, la actuación, iniciada en verano y presupuestada en 249.000 euros, tiene previsto concluir en diciembre.
Qué se está haciendo
Los trabajos buscan devolver la integridad a uno de los espacios más reconocibles de la fortaleza. La intervención incluye la consolidación estructural de la torre y su alcazaba, la restauración de los lienzos de muralla, la torre y el antemuro, y la adecuación de los espacios interiores.
Uno de los frentes más visibles está en la parte alta de la Torre Mocha, usada como mirador. Allí se está renovando por completo la cubierta, con un nuevo sistema de impermeabilización, pendientes y evacuación de aguas pluviales. Con ello se pretende atajar las filtraciones que venían dañando muros y revestimientos.
También se renuevan los pavimentos del patio y de los recorridos interiores, con nuevos drenajes para evitar acumulaciones de agua. En los muros se retiran materiales incompatibles añadidos en obras anteriores, se reparan grietas y se consolidan los revestimientos históricos.
Escaleras y seguridad
Las dos escaleras del recinto se verán afectadas. La que sube al mirador mantiene su configuración y solo cambia el revestimiento de los peldaños, que será de piedra natural. La que conecta con la liza se reconstruye por su deterioro e incorporará una barandilla de acero galvanizado con doble pasamanos.
El proyecto incluye además limpieza de muros, patio, cubierta, escaleras, pavimentos y accesos, y la retirada de vegetación y raíces que aceleran el desgaste de los muros. Al final se aplicarán tratamientos fungicidas e hidrofugantes.
Un recinto más legible
El tratamiento diferenciado de pavimentos y restos arqueológicos permitirá identificar el trazado de la antigua muralla, la alcazaba, el antemuro y la Puerta de Santa María, sin reconstruir elementos desaparecidos. Antes de redactar el proyecto se hizo una intervención arqueológica cuyos resultados se incorporaron a la ejecución, autorizada por la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía. Todo se enmarca en el Plan Almena II (2019-2030).
La alcaldesa, Ana Isabel Jiménez, ha afirmado durante una visita a los trabajos que se trata de «una intervención fundamental de restauración y de recuperación de una parte tan simbólica de la fortaleza alcalareña». El delegado de Cultura, Patrimonio y Museos, Christopher Rivas, ha señalado que la actuación «nos lleva a intervenir en el otro extremo de la fortaleza».