Los caminos rurales de Lebrija han vuelto a sufrir daños por la tormenta del domingo 18 de octubre. El alcalde, Pepe Barroso, ha planteado al delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Sevilla, Manuel Alberto Sanromán Montero, la necesidad de articular ayudas para repararlos y mantener en buen estado unas vías que comunican las explotaciones agrícolas y por las que transitan trabajadores y maquinaria.
La flor cortada, pendiente de las ayudas
En la reunión de trabajo, celebrada el viernes 23 de octubre, Barroso también trasladó la preocupación de los floricultores por las consecuencias de los temporales del pasado invierno, que causaron daños en invernaderos e instalaciones productivas. El encuentro se centró en el estado de tramitación de las ayudas anunciadas para compensar esos daños y en que lleguen a las familias afectadas, que han tenido que afrontar gastos para recuperar sus instalaciones y mantener la actividad.
A las pérdidas de los temporales se suman, según el Ayuntamiento, las altas temperaturas prolongadas prácticamente hasta este mes de octubre, la incidencia de distintas plagas y el encarecimiento de los productos fitosanitarios. Todo ello reduce la producción aprovechable y compromete la rentabilidad de las explotaciones.
Una actividad estratégica para el Bajo Guadalquivir
El Consistorio considera la flor cortada una actividad tradicional y estratégica para Lebrija y el conjunto del Bajo Guadalquivir, por su peso en el empleo, en la actividad económica y en la continuidad de numerosas explotaciones familiares.
En el encuentro estuvieron presentes también el delegado de Comunicación, Juan Antonio Romero, y la técnica de Agricultura municipal, María del Carmen Piñero.