Las bases reguladoras de las subvenciones, publicadas en el BOJA, financian hasta el 100% del coste de equipamiento científico y de acciones de transferencia y divulgación.
Las universidades y los centros de investigación públicos andaluces ya cuentan con las reglas para pedir dos líneas de subvención: una para comprar y poner en marcha equipamiento científico-técnico y otra para llevar los resultados de la investigación a empresas y a la sociedad. Las convocatorias que se acojan a estas bases tienen un presupuesto de 41,5 millones de euros, según informa Sevilla TechPark.
Equipos para investigar
La mayor parte del dinero, 36,5 millones, va a la compra, instalación y puesta en funcionamiento de equipamiento científico-técnico. Se financian también el montaje, el transporte, las obras o el acondicionamiento necesario, las licencias de uso o el software y la formación del personal que vaya a manejar los aparatos. La norma prioriza los equipos de última generación pensados para un uso compartido más amplio que el de un solo grupo de investigación.
Transferencia y divulgación
La segunda línea dispone de cinco millones: cuatro para actuaciones de transferencia y uno para divulgar el conocimiento. En transferencia se apoyan la valorización y explotación de resultados de I+D, su incorporación al tejido productivo, la protección de resultados y las patentes, los proyectos universidad-empresa y la creación de empresas de base tecnológica. En divulgación entran jornadas, conferencias y exposiciones, entre otras iniciativas.
Los incentivos cubren desde los costes de personal y de material hasta los de solicitud de derechos de propiedad intelectual e industrial, el alquiler de salas o la inscripción en congresos. En ambos casos, las ayudas pueden llegar hasta el 100% del coste de la actividad propuesta.
Qué hay que hacer
Las bases reguladoras ya están publicadas en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA). Las convocatorias concretas, con sus plazos y formularios, se aprobarán al amparo de esta normativa; las bases no fijan en el texto difundido ni las fechas de solicitud ni el procedimiento de presentación.
La Consejería explica que estas dos líneas buscan reforzar la competitividad del sistema investigador andaluz y cerrar el ciclo de la I+D+I, desde la generación del conocimiento hasta su difusión.