La Universidad Pablo de Olavide (UPO) ha presentado la Clínica Jurídica Flora Tristán, un proyecto de su Facultad de Derecho en el que el alumnado trabaja sobre necesidades jurídicas reales de personas y colectivos en situación de vulnerabilidad. Funciona con la metodología de aprendizaje-servicio, es decir, que el estudiante aprende prestando un servicio a la comunidad.
A quién atiende y en qué
El proyecto cuenta con la colaboración del Proyecto Social Flora Tristán, del CEPER Polígono Sur, de la Fundación Manuela Saborido-Manolita Chen y de entidades del tercer sector del Polígono Sur. Las líneas de trabajo previstas para el curso 2026/2027 responden a las demandas del propio barrio: alfabetización jurídica en distintos temas, migraciones, acompañamiento jurídico ante el recorte de líneas de autobuses en el barrio y apoyo a la Fundación Manolita Chen, que trabaja con personas refugiadas del colectivo LGTBI.
Qué se ha hecho ya
El proyecto piloto se puso en marcha el curso pasado y sus resultados se presentaron en el Polígono Sur por parte del alumnado participante, de ahí el lema del acto, «Del barrio al aula y del aula al barrio». Entre esos resultados figuran guías divulgativas en varios idiomas, un dictamen y escritos ante distintas administraciones. El pilotaje se desarrolló en el marco de la Acción 2 del Plan Propio de Innovación Docente de la UPO.
La jornada de presentación
El acto se celebró el jueves 22 de octubre en la Sala de Prensa del Rectorado de la UPO. Incluyó la conferencia inaugural «¿Qué valor añade una clínica jurídica en la educación superior? Lo que la experiencia demuestra», a cargo de Antonia Durán Ayago, catedrática de Derecho Internacional Privado y directora de la Clínica Jurídica de la Universidad de Salamanca, y tres mesas redondas sobre la propia clínica, las experiencias del alumnado del curso piloto y el carácter interdisciplinar del próximo curso. En ellas participaron profesorado de Derecho, Traducción e Interpretación y Trabajo Social, el director del CEPER Polígono Sur y varias estudiantes del proyecto piloto.
La clausura contó con el rector de la UPO, Francisco Oliva, acompañado del decano de la Facultad de Derecho, César Hornero, y de la responsable de la Clínica, Laura García Álvarez. García subrayó la importancia de que la Universidad pueda devolver a la sociedad «una mínima parte de lo que recibe de ella».
Cómo funciona este modelo
La educación jurídica clínica se inspira en los dispensarios médicos de las facultades de Medicina y lleva décadas implantada en universidades de todo el mundo; en España su presencia ha crecido en los últimos años. Según la UPO, este modelo busca formar profesionales del Derecho más conscientes de su responsabilidad social y con sensibilidad hacia las realidades más desfavorecidas.