Elecciones del 29-N en Sevilla Cómo votar, el calendario y los resultados desde 1977

Los Remedios premia a cuatro feligreses por su servicio a la parroquia

La parroquia sevillana de Nuestra Señora de los Remedios entregó el domingo 25 de octubre sus distinciones Ángeles de los Remedios a cuatro miembros de la comunidad.

·

Interior de una iglesia llena de fieles sentados en bancos, con el altar y un retablo al fondo.
Foto: Archidiócesis de Sevilla
La Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios ha reconocido a cuatro miembros de su comunidad con las distinciones Ángeles de los Remedios, un galardón que, según explica el párroco Francisco Ortiz, busca «agradecer, reforzar y reconocer el servicio de los feligreses y su compromiso con la parroquia». La entrega se celebró el domingo 25 de octubre.

Los cuatro distinguidos

Los reconocidos representan cuatro perfiles distintos de la comunidad parroquial: un mayor, un adulto, un joven y un niño. En esta primera edición recibieron la distinción Gerardo Cuberos, director de la Cáritas parroquial; Rocío Domínguez, directora del Coro; Rocío Mateos, joven catequista y coordinadora de los campamentos de verano; y el niño Fernando Recio, a título póstumo. Sus padres y hermanos recogieron el reconocimiento entre un aplauso de la comunidad parroquial que se prolongó varios minutos.

Eucaristía y entrega

El acto estuvo presidido por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, que celebró primero la Eucaristía y después entregó las distinciones. El prelado tuvo ocasión de conversar con los homenajeados y agradecerles su servicio pastoral. «Detrás de cada catequesis, de cada celebración bien preparada, de cada acción caritativa, de cada encuentro de formación, de cada servicio discreto, hay personas que entregan gratuitamente su tiempo y sus capacidades. Todo ello construye la Iglesia», aseguró Saiz Meneses. Durante la homilía, el arzobispo animó a los feligreses a mantener a Dios en el centro de las actividades y proyectos de la parroquia y advirtió de que, sin ese encuentro con Jesucristo, «corremos el riesgo de perder lo esencial». También pidió que nadie se sienta un extraño al entrar en la parroquia: «Que quien sufre encuentre consuelo; quien está solo encuentre compañía; quien duda encuentre una mano que lo acompañe». Por último, el arzobispo hispalense invitó a los presentes a ser una parroquia «abierta, acogedora y misionera» y a continuar haciendo el bien pese a las dificultades, el cansancio o las diferencias.

1 foto

Foto: Archidiócesis de Sevilla