La Archidiócesis celebra la primera Jornada Deportiva Diocesana con jóvenes de parroquias y hermandades
La Delegación para la Pastoral con Jóvenes de la Archidiócesis de Sevilla reunió el sábado 17 de octubre a jóvenes de parroquias, hermandades y movimientos en el Colegio Salesiano de la Trinidad en torno al deporte y la fe, bajo el lema «¡Hacia lo alto!».
La primera Jornada Deportiva Diocesana se celebró el sábado 17 de octubre en el Colegio Salesiano de la Trinidad. La organizó la Delegación para la Pastoral con Jóvenes de la Archidiócesis de Sevilla, con el lema «¡Hacia lo alto!», inspirado en san Pier Giorgio Frassati.
A la cita acudieron jóvenes de parroquias, hermandades, movimientos, asociaciones y otras instituciones eclesiales. La jornada empezó con una eucaristía y la oración del Papa por los valores del deporte, y después llegaron las competiciones de las distintas modalidades.
Quiénes participaron
Entre los participantes estuvieron la Hermandad de las Tres Caídas de San Isidoro, la Hermandad de la Paz, el Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla (SARUS), la Real Parroquia de Santa María Magdalena, Doctrina Cristiana, las hermandades de Jesús Despojado, la Redención, las Cigarreras, la Candelaria y la Pastora de Cantillana; las parroquias de Nuestra Señora de los Remedios, Santa María de las Flores, San Eugenio Papa y Nuestra Señora de la Salud; y también MAGIS, Hakuna y CEU.
El programa incluyó un espacio formativo llamado Think to Play, sobre el valor del deporte en la pastoral de la Iglesia. En él intervino el sacerdote jesuita Javier Bailén, que trabaja en la comunidad jesuita de Málaga. Su charla trató las posibilidades educativas y evangelizadoras del deporte para deportistas, entrenadores, árbitros, educadores y profesores de Educación Física.
Premios al juego limpio
En la entrega de premios, la organización reconoció a los equipos ganadores y dio el mismo trofeo al último clasificado que al primero, para subrayar que el valor de la participación no se mide solo por el resultado. Los árbitros recibieron una medalla por su labor y todos los asistentes, una medalla conmemorativa.
El sacerdote Manuel Jiménez, delegado diocesano para la Pastoral con Jóvenes, ha señalado que la jornada confirma «la necesidad y las ganas que hay» y que el deporte es «un lugar privilegiado de comunión, de fraternidad y también de evangelización». Jiménez ha explicado que el deporte debía ser «la excusa o el vehículo» para anunciar el Evangelio, y ha añadido que «la derrota también puede convertirse en una oportunidad para reconocer aquello que se puede mejorar».
La organización agradeció la colaboración del Colegio Salesiano de la Trinidad y de su director, el sacerdote Miguel Canino, así como de Escuelas Católicas, que puso a disposición la bolsa de árbitros de sus cursos de formación. La Pastoral con Jóvenes espera que esta primera experiencia se convierta en un punto de encuentro estable para las distintas realidades eclesiales de Sevilla.